viernes, 30 de marzo de 2012

"Viajar sirve sobre todo para aprender sobre el país del que nos hemos marchado". Ventanas de Manhattan. Antonio Muñoz Molina.

domingo, 22 de enero de 2012

Japón. Un viento nuevo, más humano y la muñeca okiagari-koboshi

Cuenta el primer ministro, Naoto KAN (y es que créanlo o no, de vez en cuando me escribe y me cuenta cosas).
Acabo de regresar de Paris, donde participé en la Ceremonia Conmemorativa del 50 Aniversario de la OECD, en la Cumbre del G8, en Deauville, donde mantuve encuentros con destacados líderes políticos. Además también estuve en Bruselas, en la Conferencia de la Cumbre Japón - EU.

En la edición de este año de la Cumbre de los G8 yo venía por segunda vez como Primer Ministro. El año anterior fue en Muskoka, Canadá. Los participantes, los mismos. Quien presidía este año, el Presidente Nicolás Sarkozy, tuve el gesto de dirijirse a nosotros utilizando nuestros nombres de pila, cosa que me ayudó mucho a relajarme. Sin embargo, algo había diferente respecto al año pasado. Cierta tensión reinaba en el ambiente. La atención parecía estar centrada en Japón. la Cumbre de este año ha servido como escenario imprescindible para hablar sín tapujos, con absoluta claridad, acerca de la grave situación por la que atraviesa Japón debido al desastre del terremoto y los posteriores accidentes nucleares.
Ya en el almuerzo del primer día Sarkozy me rogó que fuera yo el primero en tomar la palabra, "Que empieze Naoto."


Each leader expressed his or her sympathy to Japan, and they all

spoke of their feelings of respect for the Japanese people for

raising themselves up with courage in a level-headed manner. This

was truly encouraging. I am taking this opportunity to report this

to you, as this was a message to the Japanese people as a whole,

and above all to the disaster victims.



In addition, heartfelt remarks extended towards the disaster areas

were made at the joint press conference with the leaders of the EU,

which wrapped up the diplomatic events during this trip. As he

finished his remarks, Mr. Herman Van Rompuy, President of the

European Council, also presented in English a haiku poem that he

had written the night before.



"The three disasters

Storms turn into a soft wind:

A new, humane wind."



Hearing this poem for the first time there at the podium, I jotted

down the simultaneous interpretation there on the spot, and as

I concluded my own remarks, with feelings of appreciation I read

out the poem again, this time in Japanese. But as I finished the

second line, I found myself choked up for a moment, filled with

emotion.



President Van Rompuy is a great fan of haiku poetry, having even

published a collection of the poems that he has written, entitled

Haiku. When I met him last year, he graciously signed a copy of his

anthology, which I had brought along. This year's summit, which was

called the "Kizuna Summit" - or, the "Summit of the Bonds of

Friendship" - also demonstrated a strong feeling of solidarity from

the EU side towards Japan.



During this trip, I kept a small commemorative okiagari-koboshi

doll in my suit jacket pocket. This is a kind of traditional folk

art that I had purchased the other day when I visited a shop in

Tokyo selling goods made in Fukushima. The spirit represented by

this doll, which always rights itself after it is knocked down,

imparted surefire strength to the message I sent to the leaders

from around the world, that Japan will without a doubt become

revived once again.
http://www.youtube.com/watch?v=FM0Pl80Zf00&feature=email

Dos grandes comparten escenario y creatividad.

martes, 27 de diciembre de 2011

Rot y Perito Moreno, dos pioneros en la Patagonia

Alberto Schimmer Rot vive entre Punta Arenas y Peulla. En Peulla, una aldea fundada por su familia, emigrantes alemanes, paro a almorzar.
Don Alberto pertenece a una famila de alemanes que a mediados del s. XIX se establecieron en Chile. Forma parte de aquel flujo de europeos alentados a colonizar la Patagonia austral por iniciativa de Vicente Peréz Rosales y el presidente Mont. Dejaron su Europa natal rumbo a los confines de la Patagonia sin saber que se iban a encontrar aunque cargados de ilusiones. Nadie o casi nadie entonces se interesaba por aquel lejano y desconocido sur. Sin embargo ellos, los Rot y otros, confiaron en un proyecto o tal vez un sueño, trabajaron duro y les salió bien. Don Alberto regenta el hotel Peulla y desde hace un par de años, también el Natura. Los edificios miran frente al rio Peulla. Almorzar o pernoctar en el Peulla es casí inevitable para quien viaja entre Petrohue y San Carlos de Bariloche o viceversa. Después de un aguacero ha salido el sol. Los notros y los rododendros que hay en el jardín del antiguo hotel están hermosos. La tierra volcánica del bosque es muy fertil. Estamos en medio de la selva Valdiviana, gran masa verde que abraza la cordillera de los Andes australes, donde cientos de especies de flora endémica como el notro, el milenario alerce, el cohihue o la lenga, gozan de protección gracias a la protección del Parque Nacional Vicente Peréz Rosales. Me siento a la mesa del comedor del nuevo establecimiento, el hotel Natura, y al poco arriba don Alberto. "Jaime, ¿cómo estás? ¿viniste con un grupo?" "Si, solo que ellos ya terminaron de comer. Probablemente estén yendo a las cataratas". Más que cataratas es un gran salto de agua que brota de los más hondo de la selva. Andando apenas lleva veinte minutos. El mozo me trae un pisco sour, coctel chileno pero también conocido en Perú. Don Alberto no toma nada. Bebo en silencio. Don Alberto tiene la vista puesta en la sala. Lo observa todo, sin que se le escape detalle. Es la hora del almuerzo y la sala está al completo. Al poco vuelve el mozo de antes. Me trae una empanada de carne. La pruebo. "¿Está rica?", inquiere Don Alberto. Si, está muy buena, le contesto tras quemarme la boca . "Una vieja receta de mi madre, y ojo; recien salida del horno".

El abuelo de Alberto Schimer Rot, Don Eduardo Rot, fue quien descubriera al viajero y al turista este hermoso paraje. Junto con otro pionero, el celebre Francisco Pascasio - "Perito" - Moreno, abrió el paso de Peulla, el camino que comunica hoy dos de los parques nacionales más importantes de Ámerica Latina; el P.N. Vicente Peréz Rosales, en Chile, y el P.N. Nahuel Huapi, en la Argentina.
El último tramo de navegación lacustre tiene lugar en el lago Todos los Santos. El sol nos acompaña y gracias a este raro fenómeno - los días soleados son la excepción en la Patagonia - el color verde turquesa de sus agua se muestra con todo el vigor. Al pasar frente a la isla Margarita el catamarán aminora la marcha y hace sonar la campana tres veces en señal de reconocimiento a la memoria del fundador de la compañía Turis-Sud, Don Eduardo Rot. En lo alto de la pequeña isla, medio escondida entre un bosquecillo de cipreses, asoma una hermosa casa blanca en estilo racionalista. Guillermo Goicoechea, guia de la empresa Turis-Sud, a quien conozco desde hace años, guarda un asombroso parecido con uno de esos personajes que pintaba El Bosco Alto y espigado. De ojos azul intenso y mirada penetrante.  Los rasgos afilados de su cara quedan algo disimulados gracias a una muy cuidada barba, que con los años se ha tornado algo más que canosa. El hidalgo de La Mancha, que es Gulliermo, señala con gesto elegantemente coreografiado: "Ahí aún vive una hija de Don Alberto. Él mismo suele venir algun que otro fín de semana".
Nuestra embarcación deja atrás la isla y  a medida que lo hace acelera paulatinamente la marcha. Yo sin embargo continuo con la mirada puesta ahí, en la casa, Villa Margarita se llama. Alguien, una mujer, asoma en la terraza que da al jardín. Lleva puesto un vestido floreado, y un pañuelo al estilo Jackie O. y gafas de sol (¿con montura de carey?) le cubren el rostro. En la mano derecha sujeta una copa, puede que de vino blanco. Y un cigarrillo en la otra. Mira hacia la embarcación. Diría que me está observando. ¿Es bella? me pregunto. La distancia que nos separa no me da para medir algo así.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Patagonia, noviembre 2012

Mañana sábado 5 de noviembre viajo a la Patagonia. Mejor dicho, mañana vuelo a Buenos Aires, y, desde BAs, dos días después, volaré a Esquel, en la Patagonia. Será el inicio del viaje de cada otoño. No recuerdo exactamente cuando empecé con estos viajes. Noviembre es més de lluvias y viento en Rio Negro, sin embargo The Weather Channel nos anuncia buen tiempo.

Desde el momento que uno se sube al avión de Aerolineas Argentinas, se situa en Argentina.El vuelo, al ser nocturno y en fín de semana, suele ir lleno. La mayor parte del pasaje la compone ciudadanos de aquel país que regresan a casa. Ya en la cola de embarque te das cuenta. Van cargados de enseres personales. Bolsas de viaje voluminosas. Paquetes demasiados grandes para llevar a bordo pero que de alguna manera - y la complicidad de la tripulación - lograrán subirlos.